Ensayos sobre "Los Días del Venado" , 4to ECO
GUERRAS
Nombre: Román Lopez Garro
Curso: 4° ECO
La guerra, una lucha prolongada entre dos o más
naciones en la cual se disputan diferentes batallas. En la guerra suceden
muchas cosas menos los objetivos que en un principio se buscaron, al menos no
de la forma en la que fueron planeados originalmente.
El conflicto principal del libro “Los días del Venado”
me lleva a preguntarme y a dar mi opinión sobre las guerras y su origen.
En un principio uno creería que el ser humano, un ser
único que es capaz de razonar, nunca llegaría a un conflicto tan elevado como
lo son las guerras. Pero resulta que esto no es así, las guerras se dan y
siempre se darán debido a un factor también único en los seres humanos. Este
factor son los deseos, sentimientos, pensamientos y las ambiciones que se hayan
concentrados en los individuos y que pueden llegar a tener un resultado muy
negativo.
Desde mi punto de vista las guerras (como por ejemplo
la que se da entre los pueblos de Las Tierras Fértiles y los Sideresios) no son
más que la concentración de conflictos individuales a gran escala. Por esa
razón creo que lo que lleva a la guerra no son motivos muy diferentes de los
que llevan a los conflictos individuales de alguna manera descriptibles como
‘menores’. Estos se pueden encontrar en la novela, como cuando Cucub se pelea
con Dulkancellin debido a la falta de credibilidad de su relato y a la ausencia
de la pluma de Kúkul que generan en el husiuilke la decisión de matar al
enviado. En mi opinión este tipo de conflicto “menor” es causado por los
diferentes sentimientos y pensamientos que el ser humano puede llegar a
atravesar en un determinado momento. Estos sentimientos y pensamientos
negativos, sumados a la ambición lo llevan a objetivos que buscan conseguir sin
importar quién o que se le oponga, ni tampoco la forma de llegar a éste,
incluso si es a través del conflicto. De esta forma, si las causas de este
conflicto menor son compartidas por una población o a representantes
importantes de determinado país, se puede llegar a un conflicto ‘mayor’. Este
tipo de conflicto tiene repercusiones mucho más amplias que las de un conflicto
menor, las guerras siempre tienen una gran cantidad de muertos y perjudicados, también
hay una gran explotación de los recursos y economías de los países involucrados
en ellas. En la novela la guerra deja consecuencias similares las cuales se dan
por la invasión de los Sideresios y como costo de lo hecho en defensa de la
Tierras Fértiles.
Concluyendo uno podría decir que las guerras son sólo
la conjunción de conflictos menores en los cuales participan diferentes países,
y estos conflictos son dados por los deseos de un individuo propagados al resto
de la población.
En el caso del libro Los días del venado se puede observar tanto la gran escala del
conflicto manifestada en la guerra entre los sideresios y los pueblos de Las
Tierras Fértiles, también se puede observar como el pensamiento y deseo de
Misàianes, el causante de la guerra en sí, el Odio Eterno.
El Ser Humano por Agustín Rivero
En la
novela de Liliana Bodoc, “Los Días del Venado” se narra una historia acerca de una
inminente guerra entre las Tierras Fértiles y las Tierras Antiguas, y la
preparación por parte de los habitantes de las Tierras Fértiles para este evento.
Durante el transcurso de la narración, podemos ver pequeñas, pero no poco
importantes discusiones acerca de si la Magia, al ser superior, debía unirse y
convivir con las Criaturas de Las Tierras Fértiles. La Magia, realmente,
representa a los humanos y los pensamientos sobre su superioridad; mientras que
las Criaturas representan a la Naturaleza y al conjunto de seres vivos que en
ella habitan. De esta manera se abre el debate que se filtra a la realidad en
la que vivimos: ¿somos superiores a la naturaleza y debemos controlarla como
dueños de ella o somos sus equivalentes y debemos convivir con ella?
Es
desde hace ya mucho tiempo que los organismos heterótrofos comenzaron a poblar
la Tierra, caracterizándose por su falta de capacidad para producir alimento y
nutriéndose de otros organismos que si tenían dicha habilidad. Dentro de estos
organismos dependientes, se encontraban los seres humanos, quienes poseían
tantas habilidades únicas como su cerebro superior, sus pulgares que le
permitían agarrar objetos o su cuerpo preparado para recorrer largas
distancias; pero, a pesar de estas ventajas, entendían que necesitaban (sin saber
bien el porqué) del fruto de los árboles o del alimento que le ofrecían los
animales salvajes. Con el paso del tiempo, los humanos comenzaron a desarrollar
vínculos un tanto diferentes con ciertos animales: se utilizaron a los caballos
como medio de transporte y los perros proveían buena compañía. Hasta el
momento, el humano convivía con la naturaleza puesto que, a pesar de comer la
carne de los animales, se correspondía con lo que otros animales hacían para
alimentarse. Sin embargo, los humanos comenzaron a cambiar. Los animales, que
solían ser cazados rápidamente, comenzaron a ser esclavizados para luego ser
asesinados. Los perros, antes compañía, pasaron a ser soldados para la
protección y defensa de los propios humanos. Los caballos pasaron a ser un ser
sin corazón que viajaba a toda deteniéndose solo si el amo lo quería. Y los
árboles, que tan buena sombra daban, eran tirados abajo para desaparecer sin
dejar rastro. El hombre comenzaba a sentir su superioridad, dándole la espalda
a la naturaleza y explotándola para su propio beneficio. Y el tiempo demarcó
aún más esa supuesta superioridad. Se implementaron las energías nucleares,
hechas a partir de combustible fósil. Las guerras comenzaban a dejar de
contarse por cientos de vida, sino por miles o millones. Los animales empezaron
a dejar de ser solo esclavos, sino elementos de tortura, experimentos,
mutilaciones. Los árboles ya dejaron de ser capaces de dar sombra en todos los
lugares del mundo. Porque el humano marcaba un desinterés cada vez mayor en la
naturaleza, dejaba que su vínculo se estropeara más y más, y demostraba su
superioridad incluso entre pares, dejando a su hermano morir de hambre. Hay
quienes afirman que estas problemáticas surgen a causa del dinero y la
ambición, con lo cual no podría diferir más, pues, a mi parecer, estas
situaciones surgen del odio, de la falta de empatía, del desinterés e incluso
de la ignorancia. Pero, aun cuando puede
olvidarlo, la naturaleza es parte esencial para la supervivencia del hombre. El
hombre, como mencioné anteriormente, no puede crear su propio alimento para
subsistir y depende de la naturaleza para que lo haga por él; no obstante, sus
problemas no radican solo en el alimento: ¿para qué alimentarse si no hay agua
dulce que pueda saciar nuestra sed? ¿Para qué comer si no hay árboles que nos
den oxígeno? ¿De qué sirven los nutrientes si el calor abrasante del Sol puede
matarnos de tantas maneras, directas e indirectas, por el calentamiento global?
Los problemas del ser humano no son reducidos, pero parecen poco importantes.
Como especie, olvidamos nuestra relación de codependencia con nuestro entorno y
lo explotamos hasta el cansancio, sin tener en cuenta nada más que nuestro
beneficio personal. Dejamos de ver al otro como uno mismo y eso nos condenó
como especie, arrastrando con nosotros a muchas especies animales y vegetales,
y al mismísimo planeta. Y esto es debido a los síntomas innegables de la
enfermedad que sufre el planeta a nivel general: el hambre, que impide el
desarrollo personal de las personas, aumenta, dejando a millones sin nada que
comer; los árboles, dadores de oxígeno, sombra y alimento, desaparecen a ritmo
acelerado; los glaciares, que regulan la temperatura del planeta, sirven de
hábitat para muchas especies y mantienen el nivel del agua controlado, se
derriten como nunca antes lo habían hecho; especies enteras, fundamentales para
el orden natural de los ecosistemas, desaparecen por la acción humana; los
océanos, hogar para muchas especies animales y vegetales y principal fuente del
oxígeno que nos mantiene con vida, se contaminan aceleradamente; y la temperatura
promedio del planeta se alza más y más agravando los problemas anteriores. Este
es el panorama actual, no hecho por opiniones, sino por una realidad; y esa
realidad es que hemos alcanzado un punto donde casi no hay retorno.
Casi.
Todavía hay oportunidad para salvarnos. Podemos no solo salvar a la especie
humana, sino a todos los habitantes del planeta. Pero el cambio tiene que ser
inmediato para nosotros. En la novela de Liliana Bodoc, la Magia se ve obligada a pedir ayuda
a las Criaturas de los Confines para luchar contra las Tierras Antiguas,
incluso convocando a los animales salvajes para que salvasen a los guerreros o
les ayudasen en sus travesías. De igual manera, tenemos que entender que no se puede lograr la
salvación del planeta sin todas las especies del planeta trabajando en
conjunto, sin atacarnos entre nosotros. En completa paz. Pero para luchar
contra nuestros problemas ambientales, tenemos que saber cómo enfrentarnos a
cada uno de ellos. Tenemos los recursos para hacerlo, tenemos los motivos para
hacerlo y tenemos la habilidad para hacerlo; si no lo hacemos, es nuestra
responsabilidad el resultado. Entonces, ¿qué es, exactamente, lo que debemos
hacer? Volver a unirnos con la naturaleza y respetarla, con los conocimientos
que ya poseemos y con los logros que alcanzamos durante nuestra historia. Nuestro
principal problema actualmente es la deforestación. La importancia de los
árboles va más allá del oxígeno y el alimento que proveen, sino que son
esenciales para la captación del dióxido de carbono que sube la temperatura de
la superficie. Hay dos cambios esenciales en la vida diaria para lograr salvar
a los árboles: reducir exponencialmente el uso del papel, cartón y madera en
nuestras vidas, incluyendo el utilizado en los colegios y diarios (sin
mencionar que el soporte tecnológico es más eficiente para ambas tareas); y el
cambio en nuestra dieta al veganismo o, en su defecto, vegetarianismo. ¿Cómo
esto previene la deforestación? La ganadería precisa de muchas hectáreas de
campo para realizar sus actividades, las cuales se toman de bosques o selvas a
través de la deforestación. Además, ambas dietas (vegana y vegetariana), junto
con el uso de vehículos de energía limpia o, al menos, el uso de transporte
público; y el consumo de productos lo más ecológicamente limpios posible, garantizan
la disminución de los gases de efecto invernadero y de la destrucción de la
capa de ozono, lo que tiene por consecuencia la baja de la temperatura global.
Esto nos ayuda con otro problema nuestro como es el derretimiento de los glaciares,
salvando a especies enteras de la extinción. Por otro lado, una dieta sin
consumo animal también beneficia a los sectores más pobres, ya que es menos
costosa y requiere de menos recursos para llevarse a cabo (protegiendo aún más
el medio ambiente). Por último, para salvar los océanos, la clave, además del
reciclaje y la reducción de lo consumido, es el uso de transportes que no
utilicen gasolina, ya que esta sufre grandes derrames sobre las grandes masas
de agua, contaminando hábitats esenciales para nuestra supervivencia. Como se
puede ver, las soluciones a los grandes problemas que nos afectarán tanto a
nosotros como a las futuras generaciones se encuentran en hábitos simples que todos debemos adoptar. Y, de
igual manera, podemos notar que muchos problemas tienen una misma solución,
demostrando la sencillez con la que podemos ayudar. Pero ahora es nuestro
momento de actuar, porque nuestro destino no esperará a que estemos preparados.
Para
concluir, quiero finalizar con una frase de Quino, en su tira cómica “Mafalda”.
Luego de leer sobre la destrucción del planeta, la pobreza, el hambre y las
guerras, Susanita, una de las mejores amigas de Mafalda, dice “Por suerte el
mundo está tan lejos”. Esto refiere a las personas que creen que los problemas
del mundo son ajenos a ellos y que nunca les afectarán, pero el cambio
climático nos llegará a todos, sin importar clases sociales, peso, altura,
nacionalidad, etcétera. Estamos juntos en esta lucha, porque la Tierra es
nuestra y es nuestro momento de unirnos con la Naturaleza y ser uno de nuevo.
“Mejor morir que ser esclavos” ENSAYO
de Máximo Caballero
La novela “Los
Días del Venado”, cuya autora es Liliana Bodoc, plantea desde un mundo (Tierras
Fértiles) y lugares imaginarios diversas temáticas. Liliana Bodoc es una
escritora y poetisa argentina que se especializo en la literatura juvenil y fue
una revelación en la literatura épica y fantástica. Algunas de las temáticas
que aparecen en la novela son: la Conquista de América, el desplazamiento de
los pueblos originarios, la importancia de la vida, etc.
Tomando como
referencia la Conquista de América por parte de los españoles, es un tema que
me interesa, pero a la vez me entristece y genera enojo. A pesar de todo lo que
aprendí en la escuela y lo que me contaron, sinceramente, no creo saber ni la
mitad de lo sucedido. En especial, los sentimientos de estos pueblos. En
realidad, ni siquiera pienso que ellos sabían lo que sentían o lo que estaba
pasando, porque que otras personas te aparten de tu hogar y familia solo por
considerarse superiores y por lo económico (metales preciosos) me parece
inimaginable. Éstos sucesos históricos se vuelven literatura y ficción en la
siguiente cita: “Por el surco, pisoteando hortalizas, avanzaban hombres
descoloridos a lomo de grandes animales con cabellera. Estaban lejos y cerca, y
sus ropas no ondeaban con el viento de la carrera.” (pág. 24). Esto muestra que
no tenían en consideración sus cultivos ni derechos, sino que solo buscaban la
esclavitud y guerra.
Otra temática que
me parece interesante es la importancia de la entrega de la vida. Esto parece
estar alejado o desvinculado con la sociedad de hoy en día, porque lo que más
abunda es el egoísmo. Como contracara a lo que sucede actualmente, en la
novela, aparecen los guerreros husihuilkes. Éstos luchan con todas sus fuerzas
aun estando lastimados, por lo que podría llamarse, el bien mayor, que sería la
subsistencia de la Creación. Lo hacen porque tienen en claro sus valores y
prefieren morir antes que perder el honor, como se ve a lo largo de toda la
novela. Éstos sucesos históricos se vuelven literatura y ficción en la
siguiente cita:” En ese caso, la victoria de las Tierras Fértiles sería un
breve sueño. En cambio, si el conseguía encontrar y destruir el depósito de
polvo gris, las grandes armas quedarían inutilizables. Y entonces el Venado
tendría el tiempo de fortalecerse de muchos modos antes de que los sideresios
pudieran regresar” ( pág. 209. ). Acá se puede notar la valentía y la entrega
de Kume al arriesgar y sacrificar su vida para poder debilitar a los enemigos,
y así permitir que prevalezca La Vida.
A pesar de la
escasez de estas personas en la vida real, hubo y hay muchas personas que dan
lo que tienen, aun cuando es todo lo que tienen, para ayudar a otros. La
sensación de ayudar y de dar una parte de vos genera mucha satisfacción y
pureza. Un claro ejemplo de preferir perder la vida antes que perder el honor y
dejarse pisotear por otros, se puede encontrar en la célebre frase de San
Martin:” Seamos libres que lo demás no importa nada”. A través de esto, busca
dar animo a las tropas para que luchen con coraje y también, por el contexto,
se transmite que es mejor morir con honor luchando por la independencia que ser
esclavos de los realistas
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